Natividad

3 12 2009

Presentamos la película “Natividad”. En el pueblo de Nazaret vivía su adolescencia una joven que se llamaba María (Keisha Castle-Hughes). Era hija de Joaquín (Shaun Toub) y Ana (Hiam Abbass), un matrimonio pobre que lo único que deseaba era encontrar un marido que cuidara a su hija y que le permitiera llevar una buena vida. Cada estación traía nuevas cosechas y cada cosecha venía acompañada de más impuestos para el rey Herodes (Ciarán Hinds). Por eso, cuando José (Oscar Isaac) pidió la mano de María, Joaquín y Ana se sintieron satisfechos de que su hija pudiera tener una buena vida. Poco después de recibir la noticia de su compromiso, el arcángel Gabriel (Alexander Siddig) visitó a María y presagió una profecía. Le anunció que Dios la había elegido para dar a luz a un hijo a quien pondría de nombre Jesús. Y así comenzó el largo y arriesgado camino de María y José, y el nacimiento de Jesús.

Desde el principio quisimos que el guión pasase por tantas manos como fuera posible. Historiadores, teólogos, expertos en judeocristianismo, expertos ecuménicos…todos han contribuido a elevar el sentimiento de autenticidad de esta obra y no sólo desde el punto de vista visual, sino también desde el punto de vista de la cultura y la tradición.

Ver película: 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10 y 11.





Chambao: Papeles Mojados

2 12 2009





27 11 2009





San Nicolás, el origen de Papa Noél

27 11 2009

San Nicolás de Bari fue un santo del siglo IV que se caracterizó por su predilección por los niños y pobres, y realizó innumerables milagros a favor de sus fieles en vida y después de muerto.






El año litúrgico

27 11 2009





Historias de la Biblia

27 11 2009




Día contra la violencia de género

25 11 2009

Fotos de la exposición del Instituto de la Mujer “18 Segundos”, un alegato contra la violencia ejercida contra las mujeres. El fotógrafo Iván Hidalgo, con la dirección artística de Alejandro Marcos, han retratado a 18 actrices, comunicadoras, deportistas y personajes de amplio reconocimiento público.





Los Monasterios

25 11 2009

Un monasterio es un lugar donde habita uno o varios monjes. Originalmente un monasterio era la célula de un ermitaño o anacoreta. Los monasterios cristianos son también llamados abadías, (regidas por un abad) o prioratos, (regidos por un prior). La vida comunal de un monasterio se denomina cenobitismo, en contraposición con la vida anacorética de un ermitaño. La palabra “monasterio” también se utiliza para referirse a este tipo de comunidades de otras religiones.

La vida monástica para los cristianos empezó poco tiempo después de la muerte de Jesús. Los primeros cristianos compartían sus posesiones y llevaban una vida de entrega a Dios.

  • En el siglo III, san Antonio, un cristiano egipcio, reflexionó sobre las palabras de Jesús, Ve, vende todo lo que posees y dáselo a los pobres, y entonces él y sus seguidores abandonaron todas sus posesiones y marcharon al desierto de Egipto y Siria. De esta manera creían vivir más cerca de Cristo dedicándose a la oración y la contemplación.
  • Inicialmente vivieron solos, pero poco tiempo después decidieron unirse y habitar en cuevas o chozas construidas por ellos mismos, sencillas pero suficientes como para hacer su vida de oración en comunidad.
  • En el siglo VI san Benito creó una comunidad, los benedictinos, y estableció reglas de convivencia que luego sirvieron de base para otras congregaciones. Los seguidores de san Benito hacían tres promesas: abandonar todas sus posesiones personales (voto de pobreza), no mantener relaciones sexuales (voto de castidad), y seguir las reglas de la vida monástica obedeciendo al abad (voto de obediencia).
  • En la Edad Media, muchos de los monasterios también servían como granjas, casa de huéspedes, centros de aprendizaje y hasta como hospitales, siempre bajo las reglas benedictinas.
    Más tarde aparecieron otras órdenes que establecieron reglas aún más rígidas, como los cartujos o los cistercienses.
    Los monjes de esta última orden eran conocidos como monjes blancos, debido a que utilizaban hábitos de lana sin teñir. Esta congregación fue fundada en 1098. Construían sus monasterios bien alejados de las ciudades y allí cultivaban la tierra y criaban su propio ganado.
    En Inglaterra se construyó, en 1131, la abadía cisterciense de Rievaulx, en Yorkshire, donde los monjes tenían prohibido hablar.
  • En la segunda década de siglo XIII se crearon dos nuevas órdenes: los franciscanos (1210), que se guiaban por las enseñanzas de san Francisco de Asís; y los dominicos (1216) seguidores de santo Domingo. Los franciscanos profesaban la pobreza y la ayuda a los semejantes, mientras que los dominicos combatían la herejía cátara. Ambos eran conocidos como “frailes“.
  • Tras la Reforma Protestante, muchos monjes abandonaron los monasterios para seguir la doctrina de Lutero. Luego, durante las guerras de religión, muchos monasterios fueron saqueados y destruidos.
  • Más tarde se crearon nuevas órdenes, como la Compañía de Jesús, cuyos miembros eran conocidos como jesuitas y dedicaban su vida a misionar y predicar por todo el mundo, especialmente en las nuevas tierras descubiertas al oeste de Europa, donde se fundaron muchos e importantes monasterios.

 

Actividad: Copia en tu cuaderno el siguiente esquema y completalo





Fracaso

19 11 2009

Todos nos preocupamos de que las cosas pueden ir mal, pero también tenemos la tendencia de autoengañarnos diciéndonos “Todo irá bien” y  que “todo se solucionará”. Sabemos todos que hablar así es una tontería.

Todos cometemos errores, pero “pensar positivo” no siempre es la mejor manera de tratar con fallos, fracasos o errores. Lo mejor es aprender del fracaso y hacer de ello algo productivo

¿Cómo?

1. Tu no fracaste, fue tus acciones que fracasaron

Muchas personas toma como algo personal cuando cometen errores pero lo que olvidan es que fue la acción o un compartamiento en espacial que falló. Acuerdate a ti mismo la próxima vez que cometes un error que lo que uno hace puede fracasar pero eso no hace a ti un fracaso.

La ventaja de pensar en esta manera es que tu puedes cambiar tu compartamiento pero es muy difícil cambiar lo que uno es.

2. Puedes aprender de tus errores

El término fracaso tiene connotaciones de “finalidad”. “Se acabó, has fracasado” Pero si en vez de verlo así, ves el fracaso como algo educativo, de repente tus errores se convierten en algo que miran hacia el futuro, algo que puede crear nuevas cualidades.

Aún mejor que aprender de tus propios errores, es aprender de los errores de los demás. Yo leo muchas biografías y no sé cuantas lecciones y sabidurías he sacado de ellos. Cuando me meto en algo que no conozco, siempre intento hacer una pequeña investigación para asegurarme que no caigo en trampas dónde otros han caído.

Muchas veces menospreciamos el fracaso como algo que tiene valor. Propongo que mires atrás y estudies tus fracasos para ver si no has aprendido de ellos algo para así empezar valorarlos más.

3. Puedes ver el fracaso como un desafío

Si cuando, a veces, fracasas te rindes porque todo parece que es demasiado difícil (o aún peor, te sientes incompetente), piensa en la próxima vez que te puede pasar lo mismo. La experiencia de fracasar pueden convertirse en desafios y aumentar tu capacidad de tratar con otras dificultades en la vida.

4. Puedes esforzarte más

Si ves el fracaso como una muestra deficiencias tuyas estás equivocándote. Porque así es muy fácil deprimirse y a continuación dejar de esforzarse, aprenderás menos y hay un cierto riesgo de que vas a fracasar con otras tareas.

Si al contrario ves el fracaso como una muestra de que no te esforzaste lo suficiente, sabes que estás tratando con algo que la próxima vez puedes hacer mejor. En esta manera te angustias tanto sobre el tema y simplemente te comprometes a esforzarte más para realizar la tarea de una manera exitosa.

5. Quizás no fue un fracaso

Otra posibilidad es que quizás nunca fracaste aunque tu estás completamente convencido de que así es.

Es muy común que vemos fracasos com una situación de “todo o nada”. Pero la realidad no es tan blanco y negro. Si estudias la situación real de tu “fracaso” puede que no fue algo malo de todo? Propongo que lo pruebes, no todo se trata de esforzarse más, a veces logramos cosas sin darnos cuenta.

6. Puedes concentrarte en otros comportamientos que son exitosos

A veces somos ciegos porque nos enfocamos en el único comportamiento que no crea los resultados deseados. Un enfoque tan selectivo puede dar la sensación de que todo depende de una decisión o resultado.

La mayoría de las veces hay alternativas, hay comportamientos y vías alternativas que pueden resultar ser igual y más fructíferas que la intención inical. P ej, yo el último año he entendido de que si he perdido un proyecto o si he perdido dinero no tengo que compensar ese dinero o ese proyecto intentando hacer algo similar. Muchas veces puedo igualar la situación realizando algo que tiene nada que ver con la pérdida inicial. (Una noción complicada, lo admito. Pero es algo sobre lo que me gustaría hablar más.)

7. Puedes concentrarte en las cosas que controlas

Muchas veces fracasamos en áreas o tareas sobre cuáles no tenemos ningún control. Si sacrificas un objetivo que no funciona para tí, puedes verlo como un nuevo fracaso o como una oportunidad para concentrarte en algo que realmente controlas.

Parece un oxímoron pero sacrificar cosas puede crear oportunidades.





Santo Sepulcro

19 11 2009

Visita virtual del Santo Sepulcro: http://www.360tr.com/kudus/kiyamet_eng/index.html